
Elecciones 2007 en Guatemala: la izquierda postergada y necesaria
Andrés Cabanas
Fuente: Telesur
Más allá de los previsibles (malos) resultados electorales de los partidos de izquierda, el mayor fracaso de este proceso eleccionario desde una visión alternativa es la carencia de debate sobre las grandes deudas sociales de Guatemala. Las propuestas continuistas (reglas de juego favorables para los negocios, apertura a las inversiones extranjeras, seguridad concebida como represión, persistencia de un estado centralista) se robaron un largo, aburrido y carísimo show electoral de seis meses de duración. Las organizaciones y personas de izquierda no han logrado situar en el centro de la reflexión la necesidad de soluciones audaces, nuevas y radicales para los problemas del país.
La candidatura presidencial de Rigoberta Menchú, importante en cuanto a la modernización del sistema electoral y de partidos, presenta como aspecto negativo la debilidad de su propuesta programática, que no logra enfrentar los grandes problemas estructurales. "El espacio en el que Rigoberta se mueve es estrecho y la puerta es angosta. Rigoberta no quiere parecer de izquierda. No escogió competir con la URNG, en el partido de la antigua guerrilla, calculando que eso la hubiera "quemado". Hoy, Rigoberta no aparece liderando agendas radicales", afirma el antropólogo Ricardo Falla.
Los espacios simbólicos de participación se amplían, lo cual es positivo y fruto de las luchas populares de muchos años. Pero el debate político es restringido y continúa estancado. El racismo, la exclusión de indígenas y mujeres, la refundación de un Estado secuestrado por "los corruptos, militares, las élites y el neoliberalismo" y la construcción de una Guatemala plurinacional, no han sido tomados en cuenta en esta campaña.
Lejos de aggiornizarse y volverse incluyentes, los programas electorales se han tornado más conservadores: fórmulas de mano dura para la seguridad; unánime rechazo a la introducción de nuevos impuestos, a pesar de que la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC) y el fin de la vigencia del IETAP, Impuesto Extraordinario y Temporal de Apoyo a los Acuerdos de Paz, provocarán a partir de 2008 una caída de la recaudación; ausencia dramática de los Acuerdos de Paz en los discursos de los candidatos.

1 comentario:
Soy otro ciudadano que opina. No estoy involucrado en ninguna de las tendencias políticas partidistas, incluso en las que nos son pertinentes a nosotros los que hablamos en términos de "diversidad sexual".
Pero me gustaría escuchar las opiniones de nuestros representantes de los colectivos homosexuales (hombres y mujeres), puesto que sus luchas, aún sostengo, parecen ser delimitadas.
Aún, cuando creo que el trabajo realizado por Lesbiradas en importante y tiene un impacto más claro que el de OASIS, si veo (nuevamente) como nuestros movimientos no encauzan sus luchas en lo que nos es importante: VISIBILIZACION E IGUALDAD CIUDADANA.
Luego se me ocurre, que podremos hablar de otros derechos, que creo, no han sido bien analizados: El matrimonio, por ejemplo, ¿quién dice que es necesario? ¿Quién dice que la figura de unión de hecho no es más impactante? ¿Quién dice que la romántica idea neoliberal del matrimonio es lo que los colectivos gay-lésbicos necesitamos? ¿Quién se ha tomado a la tarea de pensar si ha sido funcional? ¿Quién ha movido el asunto de la familia alternativa?
No soy persona romántica respecto al tema; homos y heteros, deberíamos reflexionar sobre ese sistema. Esta bien, supongo, el acercarnos a los modelos tradicionales porque son lo que están legitimados por el sistema. Pero ¿quienes defienden el derecho de la realización en soledad personal? ¿O para todos(as) el asunto es casarnos? Intento no ser fanático, pero el amor no es un tema que debe incluirse en el manejo de Derechos. No olvidemos que es un sistema el que debemos impactar. O bueno… entonces, armemos la revolución, y que todo sea amor.
Es importante para mi, que Aquellos(as) quiénes representan nuestros intereses como homosexuales y lesbianas, no solo se concentren en la aglutinación de personas, mensajes enérgicos de lucha o programas que ni siquiera son socializados a niveles públicos. ¿Dónde esta la formación de cuadros? ¿O son solo “resistencia social clubs” y cancioncitas y consignas que solo estrenamos varias veces al año?
Yo pregunto ¿está claro acaso hacia donde vamos? ¿se ha legitimado nuestros intereses sociales como colectivos con todos aquellos interesados o preocupados? Yo he estado alejado del asunto, pero cuando he tenido encuentros con otros compañeros y compañeras, quienes son portadores de mi voz y la de otros que somos racional y voluntariamente apolíticos, veo poca intención de sumarnos, o pocas personas con lucidez.
Veo siempre el marcar la diferencia, la dicotomía de ambos sexos, postura mejor argumentada desde lo teórico. Pero cuestiones sencillas como ¿Quién protesto por lo sucedido en el Centro Cultural de España? ¿O no fue una falta de respeto que nos cambiaran de salón porque se les atravesó una inauguración, y que luego nuestro valiente moderador se ufanara de ser un “macho solidario”? ¿Quién…? Para felicitarlo.
Soy otro perro que ladra, pero igual, si algo se ha hecho, exijo que se me informe y tome en cuenta, como otro ciudadano que ve con alarma no solo nuestros infortunios, sino los de los “demás” guatemaltecos que decimos no son como “nosotros”.
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